Como ya hemos visto, un sistema de alarma está compuesto por una serie de dispositivos que se ubican en ciertos lugares estratégicos dentro de una casa, un comercio o una empresa.
Estos dispositivos pueden ser, entre otros, detectores de movimiento, detectores de humo, botones de pánico, contactos magnéticos, etc.; los que están conectados al panel de alarma que a su vez, está conectado una central de monitoreo disponible las 24 horas del día, los 365 días del año y se activan ante cualquier intento de intrusión o situación sospechosa.
Las zonas de un sistema de alarma son áreas que se protegen y a las que, generalmente, se les asigna un número de zona. Cada zona tiene un dispositivo de alarma conectado al panel del sistema de alarma ya sea individualmente o en grupo. Son personalizables y los usuarios pueden determinar su comportamiento mediante su programación.
Las zonas se utilizan para identificar qué dispositivo de alarma activó el evento de alarma para que los operadores de la estación de monitoreo puedan proporcionar información de ubicación a las autoridades correspondientes.